Advertencia: Este es un relato de ficción.
Advertencia: Este es un relato de ficción.
Por: Octavio Díaz García de León
La nueva presidente y su gabinete tendrán que usar imaginación, talento y fuerza. No veo como una estrategia de apapacho a los criminales pueda tener éxito, a menos que se quiera rendir la plaza. Lo que es indudable es que llegando, deberán tratar de resolver el problema en muy corto tiempo antes de que sea demasiado tarde.
Por: Octavio Díaz García de León
Para Gabriel Zaid
La pérdida de capital humano en el gobierno ha sido devastador y se puede observar en este sexenio en las grandes carencias que existen en materia de educación; el desastre del sistema de salud que ya ha causado más de un millón de muertos; la violencia y la inseguridad que han provocado más de 170 mil asesinatos en este sexenio; el desperdicio absurdo de recursos en proyectos faraónicos sin futuro; la destrucción del medio ambiente con el tren Maya y por el uso de energías sucias; el lamentable manejo de la infraestructura de comunicaciones tal como la cancelación del nuevo aeropuerto de la ciudad de México y su sustitución con un aeropuerto sin uso y sin futuro; el abandono al campo; el fracaso en el combate a la corrupción; entre muchos otros aspectos de la vida pública.
Por: Octavio Díaz García de León
Con frecuencia escucho a personas que se quejan de la corrupción que
existe en el gobierno. Pero también noto un tono de resignación, por lo que personas normalmente honorables, prefieren convivir con ella dando mordidas
para agilizar trámites, no pagar multas, hacer cosas que no permiten las normas
o para obtener favores de funcionarios de gobierno, entre muchas otras formas
de corrupción.
Por: Octavio Díaz García de León
Llama la atención que los jóvenes en edad de tener hijos ya no quieren
tenerlos. Prefieren adoptar mascotas tales como perros o gatos, con los cuales han venido a sustituir a los
hijos.
Por: Octavio Díaz García de León
En mi artículo anterior en esta columna mencioné la
existencia del malware de intervención telefónica llamado Pegasus, desarrollado por
la empresa israelita NSO. Este programa permite espiar a través de teléfonos
celulares, sin que la persona atacada se entere, con el cual se puede tener
acceso a toda la información que está en el aparato y escuchar y leer todas sus
comunicaciones.
Estas partidas se manejan con un alto grado de secrecía y carecen de una rendición de cuentas adecuada. Actualmente buena parte de este dinero se utiliza para pagar bonos extraordinarios a funcionarios que se supone corren riesgos, aunque revisando la lista, para muchos de ellos es solo un sobresueldo que no se justifica.
Por: Octavio Díaz García de León
Son tales las capacidades del celular “inteligente”, que la dependencia de estos se ha vuelto preocupante. Por ejemplo el acceso a servicios bancarios. Desde el celular se manejan ahorros, pagos, transferencias, cobros y se sustituyen los pagos con tarjetas o en efectivo.
Para abordar un avión, entrar a un espectáculo o a cualquier lugar que antes requería un boleto físico, ahora basta con presentar un código generado en el teléfono. También se puede solicitar un viaje en carro de alquiler; un cuarto de hotel o un alojamiento vía servicios como Airbnb. Con las redes sociales se posibilita la comunicación con grandes auditorios.
Por: Octavio Díaz García de León
Está por terminar el sexenio del presidente López Obrador y más allá de
que no le dejará al país un sistema de salud como el de Dinamarca después de
los 800 mil muertos por el mal manejo de la pandemia, el acabar con la
corrupción será otra de sus grandes promesas incumplidas.
·
El Tribunal Federal de Justicia Administrativa continúa teniendo
incompleta la Tercera Sección de la Sala Superior, especializada en materia de responsabilidades
administrativas, aunque eso no ha
impedido que lleve a cabo sus labores. Sin embargo, los casos que atiende
resultan poco relevantes para combatir la corrupción por las deficiencias tanto
de la Ley General de Responsabilidades Administrativas como de las instancias
investigadoras.
·
La Fiscalía Anticorrupción, dada su gran limitación en recursos, ha tenido pocos casos de servidores públicos
corruptos que hayan sido sancionados con ejemplaridad, siendo que esta Fiscalía
debería ser el eje del combate a la corrupción.
·
La Secretaría de la Función Púbica, a un año de terminar el sexenio,
entró en un proceso de reestructuración radical de los órganos internos de
control, desapareciendo una gran cantidad de ellos, cambiándoles atribuciones y
centralizando muchas de sus funciones. También quitó de la denominación de sus
áreas más importantes, la referencia al
combate a la corrupción, que había prevalecido en la gestión de la
exsecretaria, la Dra. Sandoval, ya que en su mandato legal no está el combatir
la corrupción. Tampoco ayuda el que se hayan reunido en esta Secretaría las
adquisiciones consolidadas del gobierno federal y funciones relacionadas con
adquisiciones, al convertirse en fiscalizador y actor en esta materia, con el posible conflicto de interés que
conlleva. Esta cirugía mayor, difícilmente
se consolidará en lo que resta del sexenio como para dar resultados tangibles.
·
El Comité de Participación Ciudadana y la Secretaría Ejecutiva del
Sistema Nacional Anticorrupción, a la cual querían desparecer, han mantenido un
perfil muy bajo de actuación y poco se sabe de cómo contribuyen a combatir la
corrupción.
“Errados filósofos que proclaman “Todo está bien”,
Acudan, contemplen estas ruinas horrendas,
Estos deshechos, estos jirones, estas cenizas
malaventuradas,
Estas mujeres, estos niños apilados los unos
sobre los otros,
Bajo los mármoles quebrados, sus miembros
desperdigados;
Cien mil desdichados devorados por la tierra,
Sangrando, desgarrados, agonizantes,
Sepultados bajo sus techos, acaban sus
lamentables días,
Desamparados, en el horror de los tormentos.”
Voltaire
Por: Octavio Díaz García de León
Una tormenta tropical que parecía no representar ningún peligro para la
costa de Guerrero, en el lapso de 12 horas se convirtió en un huracán categoría
5, es decir el máximo en fuerza y peligrosidad, entrando por Acapulco con toda
su potencia.