7 de junio de 2020

MORIR EN MINNEAPOLIS



Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
     La idea: La violencia que se desató en muchas ciudades de Estados Unidos por la muerte de George Floyd a manos de la policía, es una manifestación de frustración y descontento de grupos de población tradicionalmente discriminados, en un momento en que la pandemia y el desempleo se ensaña con ellos y agravada por la acción polarizadora del Presidente Trump y sus seguidores.  

    Todo empezó en Minneapolis cuando cuatro policías acudieron a detener a una persona afroamericana, quien al resistirse al arresto, fue asfixiada hasta que falleció. Quizás el evento hubiera pasado desapercibido de no ser por el escalofriante video filmado por una transeúnte, en donde se aprecia la muerte lenta de George Floyd.

    Ahora los desórdenes se han extendido por toda la Unión Americana y varios estados han llamado a la Guardia Nacional para contenerlos; incluso el presidente Trump ha pedido que intervenga el ejército de ese país, a lo que se oponen los propios militares pues no se justifica que intervengan en asuntos de seguridad pública.
    Minnesota en sus orígenes acogió inmigrantes que venían de los países escandinavos, de Alemania y del centro de Europa.  Quizás allí encontraron un clima similar al de sus helados orígenes. Su índice de calidad de vida es el tercer mejor de Estados Unidos y su población está entre la más educada y rica de esa nación. 
   Entre las compañías más importantes del estado están Target, Cargill, Best Buy, 3M, la Clínica Mayo y Medtronic. Este estado es un importante centro de alta tecnología y financiero. Cuenta con excelentes escuelas. Por ejemplo, la Universidad de Minnesota, donde tuve la oportunidad de estudiar, es un centro educativo y de innovación, destacando en áreas como economía, medicina, tecnología y agricultura.  

   Su población es en su mayoría blanca (84.3%) y los afroamericanos representan un 5.7% de la misma. Las tensiones raciales son similares a otros lugares del vecino país debido a la desigualdad en ingresos y la falta de oportunidades que sufren los afroamericanos. Sin embargo, este fenómeno es relativamente reciente. Hace 42 años que viví allí, no se percibían problemas de discriminación racial.

  En un artículo (https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52857912)  se describe lo que llaman “la paradoja de Minnesota” ya que este estado cuenta con una población educada, liberal, con altos ingresos y  que vota por los demócratas, vamos, no es territorio de Trump,  pero que sin embrago,  por políticas equivocadas,  los afroamericanos no han tenido las mismas oportunidades que los blancos. Esto se refleja en que la mayor parte de ellos no son dueños de sus casas y tienen empleos inferiores que los hacen tener ingresos más bajos, creando niveles de desigualdad importantes.

   Pero en el fondo de este lamentable incidente, hay otros factores: el clima de odio y discriminación que ha fomentado el presidente Trump desde que estaba en campaña; la pandemia que se ha ensañado con los afroamericanos (Incluso se acusa a Trump de impulsar el retorno a la normalidad al darse cuenta que esta enfermedad afecta más a las minorías) y la crisis económica derivada de las medidas contra la pandemia.

   En este espacio he mencionado que una pandemia mal manejada puede poner en riesgo la gobernabilidad del país. Esta ola de violencia en Estados Unidos no se explica solo por la violencia policial, sino por los factores antes mencionados. Con la apertura a actividades económicas que se está dando en ese país, el problema puede empeorar, si no se contiene con eficacia la pandemia.  

   También la crisis económica ha afectado más a las minorías. Hay que recordar que otros países, al ser más exitosos en el manejo de la pandemia no han tenido necesidad de cerrar la economía y no han sufrido el daño que están sufriendo países como Estados Unidos que reaccionaron tarde y mal,  creando un doble problema de salud y económico que, además, continúa agravándose.

   No creo que haya riesgo de que Estados Unidos pierda la gobernabilidad dada la fortaleza de sus instituciones. Quizá países con menos fortalezas sí estén en riesgo de perderla. Pero lo que ya se puede detectar es que la popularidad de Trump ha caído y las encuestas en este momento favorecen por un amplio margen a Biden en la lucha por la presidencia.

   Quizás un segmento más amplio de la población de Estados Unidos ya se dio cuenta de lo que es tener un gobernante populista que se ha dedicado a dividir al país, a generar odio entre la población de unos contra otros, a ignorar la amenaza de la pandemia al no tomar medidas a tiempo y que ha mostrado su incompetencia para gobernar.

   Lo de Minneapolis fue solo la chispa, el incendio es la cosecha de quienes gobiernan a nuestro vecino del norte. Ojalá llegue pronto un cambio de fondo para salvar vidas ante la pandemia, recuperar empleos y reducir la discriminación.
_______________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg


22 de mayo de 2020

¿QUÉ SIGUE EN TRANSPARENCIA?



“¿Dónde está la sabiduría que extraviamos en el conocimiento?
¿Dónde está el conocimiento que perdimos en la información?”
― 
T.S. Eliot

Para Blanca Lilia, Tania y Agustín con aprecio

Por: Octavio Díaz García de León

    La idea: El gobierno gasta recursos cuantiosos en darle transparencia a su gestión porque el acceso a la información pública es un derecho plasmado en la Constitución. Son ya casi 20 años de estar inmersos en este proceso de transparencia pero existen pendientes que atender. Los dos nuevos comisionados del INAI, que serán nombrados pronto, tendrán el reto, junto con sus colegas y nuevo presidente, de impulsar los avances que hacen falta.

    El Presidente de la República lleva a cabo conferencias de prensa diarias y con ello, satisface la necesidad de una buena parte de la población por conocer que es lo que hace su gobierno. La Secretaría de Salud proporciona información todos los días sobre la pandemia. Ambas conferencias son una muestra de transparencia de la actual administración y si bien generan polémica y debate, de eso se trata: de que haya información para que la sociedad conozca y opine.

    La transparencia en la actividad gubernamental se logró mediante un fuerte impulso de la sociedad civil y ha tenido dos hitos legislativos en nuestro país: uno en 2002 y otro que inicia en 2014. El primero sentó las bases del acceso a la información y la protección de datos personales con sencillez y el segundo hizo la tarea de transparencia más compleja. Esta última fortaleció al organismo garante federal, el INAI, pero quizá le dio más atribuciones de las que ha podido digerir.

   Posiblemente en la última reforma hubo excesos al multiplicar las obligaciones de transparencia, pero fue un gran logro que aumentara el número de sujetos obligados. Para el INAI acentuó una dicotomía: garantizar el acceso a la información pública y por otra parte proteger los datos personales, además de que le dio muchas responsabilidades adicionales.

   El Estado mexicano gasta mucho en transparencia y no me refiero al INAI, que es una institución austera y cuyos recursos, ante las tareas encomendadas, más bien son insuficientes.

   Me refiero al gasto que implica mantener actualizadas las obligaciones de trasparencia que pueden llegar a ser hasta 78 por institución. Al gasto por dar respuesta en plazos cortos a solicitudes de información cuyo alcance no tiene límite, lo cual en ocasiones implica un trabajo institucional extraordinario. Al gasto que implica la elaboración de libros blancos e informes que se realzan al finalizar cada sexenio y a una gran cantidad de informes que las instituciones producen cotidianamente.

  Quizá tenemos abundancia de oferta de información pública, pero no suficiente demanda de la misma. ¿Está la sociedad sacando provecho de toda esa información? ¿Le es realmente útil?

   Por ejemplo, sería interesante que el INAI publicara estadísticas de cuantos accesos tienen cada una de las obligaciones de transparencia por institución. O cuantas personas consultan los libros blancos o cuantos leen los informes que los órganos internos de control presentan cada semestre.

   Quizá sería conveniente, también, el separar en otra institución la tarea de protección de datos personales y crear una Ley de Secretos de Estado por razones de Seguridad Nacional.

   En cuanto a la información pública gubernamental quizá sea conveniente mejorar la oferta, no en cantidad, que eso solo juega a favor de la opacidad, sino en  calidad, confiabilidad  y veracidad de la misma; impulsando el uso de lenguaje ciudadano.

 En este sentido, en un artículo reciente, Diego Valadés (https://www.reforma.com/libre/acceso/accesofb.htm?urlredirect=/derecho-a-la-verdad-2020-05-20/op180424?pc=102 ) propugnaba por un “derecho a la verdad” en el cual todo funcionario público estuviese obligado a decir la verdad. No basta el derecho al acceso a la información, es necesario que ésta sea veraz.  

   En cuanto al uso de la información púbica se requiere despertar el interés de la sociedad por la misma, no solo para mostrar donde se encuentra y como conseguirla, sino como usarla y entender materias como el presupuesto, las adquisiciones y la obra pública.

    Ya existen académicos y periodistas que han sabido utilizar la información pública para desenmascarar actos de corrupción como en el caso de la ”Estafa Maestra”, pero una sociedad vigilante sobre el quehacer gubernamental requiere saber que significa la información que se está generando.

   Por otra parte, a pesar de los avances en transparencia, se sigue practicando la opacidad, intentando ocultar información. Se debe seguir combatiendo estas prácticas con sanciones ejemplares.

   Al INAI se le presenta una gran oportunidad ahora que ingresan dos nuevos comisionados y que renovará su presidencia, para hacer un alto en el camino, repensar lo que se ha hecho, analizar el costo/beneficio de la transparencia para la sociedad y plantear iniciativas que mejoren esa relación.  

   Una nueva etapa de renovación podría suceder si los nuevos comisionados tienen el perfil adecuado y la nueva presidencia aporta una visión renovadora para encabezar la transformación del INAI. Ojalá el Senado incorpore a los mejores candidatos para este propósito.
_______________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg





10 de mayo de 2020

PRIVILEGIAR A LAS PERSONAS ANTE LA PANDEMIA




“Un muerto es una tragedia, un millón de muertos es una estadística”
Atribuido a Iósif Stalin

Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
     La idea: El gran ausente en la estrategia de atención a la pandemia en México es la realización de pruebas masivas. En otros países ha sido parte fundamental  para contener el contagio y,  cuando se han aplicado a tiempo,  han dado resultados exitosos. Quizás es tiempo de aplicarlas aquí.

    Alguna de las explicaciones que se han planteado para no aplicar pruebas masivas  es porque se está  usando el modelo Centinela de detección de casos, un método estadístico para estimar el total de contagiados,  el cual no da cifras precisas de infectados. 

    Esta estrategia pone la mira sólo en una parte del problema. Si el objetivo es tener un estimado grueso del crecimiento del contagio para tomar decisiones en materia de capacidades de hospitales y medidas masivas de aislamiento, podría ser adecuada.   

   Pero si de lo que se trata es cuidar a las personas con nombre y apellido, entonces las pruebas se vuelven un factor muy relevante.  

   La clave está en la perspectiva desde la que se mire al problema: centrada en la masa o centrada en la persona. La madre Teresa decía que si ella se fijara solo en las masas, no actuaría (https://www.psychologytoday.com/us/blog/life-autopilot/201003/why-is-the-death-one-million-statistic). Por ello, el enfoque debe ser centrado en la persona para dirigir la acción preventiva a ese nivel.

    En el actuar del gobierno se puede tender a mirar a los grandes números. Bajo una estrategia de inmunización de rebaño, a lo mejor al país no le pasa gran cosa si murieran entre 3.5 y 3.8 millones de personas (@lximenezfyvie) en un país de 127 millones de habitantes (https://twitter.com/lximenezfyvie/status/1258647348269457408).

    Pero a nivel personal, ese número  de defunciones se convierten en una tragedia de enormes proporciones. Además, implicaría que alrededor de 14 millones requerirían hospitalización, para lo cual no hay capacidad de atención, por lo que el número de muertos sería mucho mayor.  El costo emocional e incluso económico, sería incalculable.

    Ante un fenómeno como el que enfrentamos donde no existe ni vacuna ni cura contra la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2,  es inevitable que haya muertes. Pero si basamos la estrategia en un enfoque tipo tiro de escopeta, es más probable que el número de defunciones sea muy superior que con un enfoque de tiro de precisión basado en pruebas.

   La experiencia internacional y la opinión de muchos expertos señalan que es el camino que México debería seguir. Actualmente nuestro país tiene  la menor aplicación de pruebas en la OECD y uno de los más bajos en el mundo.

   ¿Por qué son importantes las pruebas? El virus SARS-Cov-2 es muy contagioso y lo hace sin que los que lo portan se den cuenta, sobre todo durante el período asintomático. En ese espacio de tiempo, si los portadores no son personas cuidadosas y cumplen con el aislamiento o tienen necesidad de salir a trabajar, estarán inadvertidamente desparramando el virus. 

   Lo que interesa es saber quién porta el virus y donde se encuentra de manera geolocalizable en todo momento, para aislarlo de inmediato, para identificar a quien posiblemente contagió y para aplicar estrictas medidas de confinamiento a esas personas. Sirve para individualizar la estrategia y dar atención personalizada a todos.  Existe la tecnología mediante Apps utilizables en celulares y las pruebas para lograrlo.

    El costo de las pruebas se ha abaratado y existen algunas que pueden llegar a costar entre 7 y 10 dólares. Digamos que aplicar pruebas al 10% de la población podría ser suficiente para aislar a los infectados y podría costar 130 millones de dólares. Cantidades manejables para el gobierno y que generarían un ahorro en vidas humanas y el poder regresar más rápido y de manera segura a trabajar.

    Sin ellas, mucha gente no se sentirá segura para reincorporarse a sus labores y preferirán seguir confinadas. Las pruebas ofrecen la seguridad de que con quien interactuemos no nos contagiarán inadvertidamente y regresará la confianza para realizar actividades normales.

   En cuanto a la confiabilidad de las mismas es variable. Preocupan más aquellas que dieran un falso negativo porque dejaríamos sin confinar a infectados.  Los falsos positivos solo serían  incómodos para las personas así diagnosticadas,  pero nada más.  

  Países como Islandia, Taiwán, Corea del Sur y algunos otros han demostrado que el aplicar pruebas es una estrategia sumamente exitosa que ha permitido contener los contagios y abrir sus economías de una manera segura.

   El salvarse o morir de este virus es una lotería que depende de la reacción de cada cuerpo y de la atención médica que, de crecer el  contagio, ante el número de enfermos, será muy difícil conseguir.

    Aplicando pruebas y tecnología para geolocalizar a los enfermos permitirá salir del problema en el corto plazo y evitar la tragedia que significa cada muerte y no tratarlas como si solo fueran una estadística. Es tiempo de aplicar la geolocalización y las pruebas en forma masiva.
_______________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg


25 de abril de 2020

BANXICO AL RESCATE DE LA ECONOMÍA



Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
    La idea: Una vez superada la crisis de salud derivada de la pandemia por el COVID-19,  lo que sigue será atender la crisis económica de manera urgente.  Por lo pronto,  el Banco de México tomó diez medidas que no tienen precedente, para apoyar a la economía. Podría también Banxico explorar otros mecanismos novedosos de apoyo.

    Aún es muy pronto para saber de qué tamaño será el saldo de la tragedia humana en nuestro país por el número de enfermos y la pérdida de vidas derivada de la pandemia del SARS-CoV-2 o COVID-19.

    Pero  en lo que se refiere a la dimensión del impacto económico, ya existen proyecciones de diversas instituciones que estiman que el decrecimiento del producto interno bruto (PIB)  para el 2020 podría ser alrededor de un 7%.

    Esta disminución del PIB podría representar un impacto brutal a la economía, sin precedentes desde 1932, (https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/breviario-de-las-recesiones-en-mexico) lo cual podría generar millones de desempleados y acrecentar significativamente la pobreza de la población.  

   Durante la crisis financiera que inició en 2008 y cuyas secuelas perduraban hasta hace poco, los bancos centrales entraron al rescate de las economías de muchos países.

   Para ello usaron, entre otras herramientas, la llamada “Flexibilización Cuantitativa”  (Quantitative Easing) que  consiste en comprar valores gubernamentales para aumentar el precio de los mismos, disminuir los rendimientos y abaratar el costo de la deuda a los gobiernos y a la vez, hacer más atractiva la adquisición de acciones y deuda privada. Todo ello para estimular la economía. Incluso algunos bancos centrales también llegaron a adquirir deuda privada.

   Los bancos centrales generan estos apoyos creando dinero. Uno de los problemas que tiene esta herramienta es que beneficia a los mercados financieros y a las grandes corporaciones pero sus beneficios no necesariamente llegan a las personas.

    Por ejemplo, las corporaciones aprovechan que la deuda se abarata con esta herramienta, no para invertir en activos productivos e impulsar la economía,  sino para recomprar sus propias acciones  con  grandes beneficios para los accionistas.

    En el libro “El caso a favor de la Flexibilización Cuantitativa para la Gente” de Frances Coppola (https://www.amazon.co.uk/Case-Peoples-Quantitative-Easing/dp/1509531300), la autora presenta una herramienta al alcance de los bancos centrales que puede ayudar de una forma más directa a todas las personas.

   Menciona dos tipos de apoyos: 1) Darle directamente el dinero a las personas para estimular el gasto, algo similar a un Ingreso Universal Básico temporal y 2) Apoyo para inversiones de largo plazo.

    Para el primer caso,  la idea es entregar una cantidad de dinero a las personas mediante depósitos en cuentas bancarias o con una tarjeta con saldo. Como el dinero iría directamente a la gente y no al gobierno, no habría posibles restricciones legales para el banco central.

    Otra forma es otorgar reducciones en impuestos a través del gobierno. En este caso el dinero sí iría al gobierno,  quien lo distribuiría mediante reducciones de impuestos. Una tercera forma sería que el banco central aporte una cantidad de dinero a las personas para reducir su deuda y así liberar recursos para que puedan aumentar el consumo.

     La autora menciona diversas objeciones a esta medida, tales como que puede provocar inflación, la posible pérdida de independencia del banco central, el que la gente no gaste el dinero, o que quién debería poner en práctica estos estímulos es el gobierno y no los bancos centrales.

    Sin embargo, al  otorgar este estímulo directo a las personas se puede estimular el consumo y   es una forma más eficaz de ayudar a quien verdaderamente lo necesita.

     Recientemente el Banco de México, además de reducir la tasa de interés en un 0.5%, anunció nueve medidas cuyo valor asciende a 3.3% del PIB para apoyar a la economía del país. Con ellas se destinarán hasta $350,000 millones de pesos para apoyar con créditos a pequeñas y mediana empresas y $400,000 millones de pesos  para inyectar liquidez al sistema financiero.  

El Banco de México, quizá por primera vez en su historia,  apoya  con estas medidas a la economía de nuestro país  y las cuales se parecen a la flexibilización cuantitativa que aplican  otros bancos centrales.

   La propuesta de la autora Frances Coppola,  es que en lugar de hacer estos programas que favorecen al sistema financiero, el dinero creado por los bancos centrales se vaya directamente a los consumidores y que sean estos quienes estimulen la economía. El programa no sería permanente sino solo durante el tiempo suficiente para estimular a la economía y sacarlo de la recesión.

    Es de destacar el papel tan relevante  que ha tomado el Banco de México para estimular la economía y para darle liquidez al sistema financiero con estas medidas sin precedente. Quizá faltaría probar si ese estímulo lo puede dar directamente a los consumidores, como propone Frances Coppola, para tener un programa de reactivación económica que llegue directamente a los consumidores.

_______________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg




10 de abril de 2020

UN EXTRAÑO ENEMIGO




Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
    La idea: Nuestro país, como el resto del mundo, enfrenta una dura batalla contra un enemigo físicamente pequeño, invisible al ojo humano, pero potencialmente letal. Como nos enseña la historia de nuestro país, si queremos ganar esta batalla,  el ejército que habrá de defendernos necesita estar muy bien equipado y deberá tener, por lo tanto,  todos los recursos posibles.

     Según Peter Guardino en su libro “La Marcha Fúnebre. Una historia de la guerra,  entre México y Estados Unidos” (https://www.amazon.com.mx/marcha-f%C3%BAnebre-Guardino-Peter/dp/6079824914),  lo que derrotó a los mexicanos ante los estadounidenses no fueron sus divisiones políticas,  sino otro factor más importante: la diferencia de recursos.

    Dice el autor que “… las diferencias económicas entre los dos países contribuyeron mucho más a la victoria estadounidense que las diferencias políticas”. Los ejércitos mexicanos “… estaban mal equipados y aprovisionados;… carecían de uniformes  adecuados y casi siempre enfrentaron a los estadounidenses con armas gastadas y frágiles.” En contraste,  los estadounidenses tenían mejores uniformes, mucho mejores armas y suficiente dinero para comprar los alimentos que necesitaban.

    La lucha contra la pandemia que hoy enfrentamos tiene analogías con una guerra. Excepto que se trata de un extraño enemigo y contra el cual no hay armas de ataque eficaces en forma de antivirales, ni defensas apropiadas,  en forma de vacunas.

    Como bien dice Michael B.A. Oldstone en su libro “Virus, plagas e historia” (https://www.amazon.com.mx/Viruses-Plagues-History-Present-Future/dp/0195327314/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&keywords=viruses%2C+plagues+and+history&qid=1586531268&s=books&sr=1-1) lo que derrotó a los aztecas ante los españoles no fue que creyeran que los blancos eran dioses o que tuvieran mejor tecnología, caballos  y armas, sino la viruela que trajeron consigo y que mató a millones de indígenas.

    Esa derrota de los aztecas a manos de un enemigo letal e invisible, es quizá la enfermedad fundacional de nuestra nación. Y no va a ser el COVID-19 quien acabe con ella, pero sí causará estragos si no la combatimos adecuadamente.

     Los virus, cuyo nombre en latín significa veneno, no son seres vivos, pero lo único que hacen,  lo hacen muy bien: reproducirse. Al multiplicarse destruyen las células que invaden pues de allí toman el material para crear más ejemplares.

   El virus SARS-Cov-2 (COVID-19) es esférico, mide 120 nm (120 x 10-9 metros), cuenta con alrededor de 30 mil bases nucleicas y está cubierto de una envoltura y membrana con protuberancias como clavos que son proteínas que permiten penetrar las células para infectarlas. Son pequeños y frágiles, pero una vez que logran penetrar las defensas de un ser vivo, encuentran el medio idóneo para reproducirse y pueden ser letales al ir destruyendo células.

   Nuestro país lleva a cabo una guerra contra esta plaga y la inicia en circunstancias poco favorables. No se tiene bien identificado el número de afectados ni tampoco están georreferenciados para aislarlos eficazmente.  El enemigo invisible anda suelto por las calles porque al infectar a las personas, estas permanecen asintomáticas varios días y se convierten en transmisoras del virus.

   La segunda y más importante línea de defensa (la primera puede ser el aislamiento) que tenemos,  son hospitales, médicos, enfermeros y demás personal sanitario. Si los enfermos llegan a los hospitales sin ser identificados como portadores del COVID-19,  se corre el riesgo de que ese personal se contagie y al enfermarse ya no puedan seguir atendiendo a los enfermos.

   La lucha contra la pandemia requiere muchos recursos y quizá estemos llegando tarde a los mercados que venden insumos médicos pues muchos otros países se encuentran tratando de conseguirlos.

   Tampoco habrá camas ni unidades de cuidados intensivos suficientes si mediante el aislamiento no se logra contener la dispersión del virus. Hasta ahora, la medida  ha sido tímida y no sabemos si logrará evitar una explosión en contagios.

   Será necesario montar nuevos hospitales rápidamente, poner camas, comprar unidades de cuidados intensivos, ventiladores,  etc...  Pero si los primeros en caer por no tener las condiciones adecuadas de protección es el personal médico, no habrá quienes atiendan a los enfermos,  aunque haya insumos y equipos.

    Debemos empezar por proteger al personal de los hospitales con trajes, guantes y cubre bocas, con pruebas suficientes para identificar a los pacientes contagiosos, para aislarlos y tratarlos con el cuidado que se requiere para evitar infectarse.

    Si en esta guerra contra este extraño enemigo nos quedamos  sin nuestro ejército de personal médico, la conquista del virus será brutal y el costo en vidas,  enorme.

Apoyemos con todo a nuestros médicos, enfermeros, y personal que trabaja en los hospitales. Hay que pagarles extraordinariamente bien, darles toda clase de apoyos y reconocimientos, y sobre todo, proveerles todas las herramientas que requieran  para atender a los enfermos. En nuestras manos está no repetir las derrotas de nuestra historia, en esta ocasión, contra este extraño enemigo invisible.
______________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg




28 de marzo de 2020

COVID-19: UN CISNE NEGRO



Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
     La idea: Todo marcha normal en la vida de las personas hasta que, de repente, surge un acontecimiento que lo altera todo. Eventos que parecen lejanos y ajenos a nosotros,  de pronto invaden nuestra vida cotidiana. Tal es el caso de la pandemia que ha llegado a México. ¿Se pudo haber previsto? Probablemente no. A no ser que nos acostumbremos a pensar que lo aparentemente imposible,  puede suceder. De esta crisis podemos aprender mucho y quizá prepararnos para la próxima pandemia.  

  En su famoso libro, “El Cisne Negro” ( https://octaviodiazgl.blogspot.com/2011/01/lo-improbable-sucede.html), Nassim Nicholas Taleb nos habla de acontecimientos a los que  llama “Cisnes Negros”. Les da ese nombre porque hasta antes de que los europeos llegaran a Australia, solo se conocían cisnes blancos. Se consideraba que era imposible que existieran los cisnes negros.

     Según el autor, estos acontecimientos tienen tres características: Primero, son sucesos totalmente raros e inesperados, ya que están fuera de cualquier expectativa racional de que puedan ocurrir; segundo, tienen un enorme impacto; y,  tercero, los seres humanos le encuentran una explicación retrospectiva.

    Sabemos que las pandemias pueden ocurrir y recordamos la “influenza española” de 1918 y 1919 o la “influenza porcina” de 2009. Lo que no podemos saber es cuando y porqué surgirán. Tal es el caso de la infección provocada por el virus Covid-19. Existe la hipótesis de que lo traían  murciélagos que se vendían en mercados de Wuhan, China,  para consumo humano y que infectaron a las primeras personas en ese lugar.

    Muy pocos países en el mundo serán capaces de  enfrentar con éxito  una pandemia de estas características. Los sistemas de salud se ven rebasados rápidamente por el crecimiento exponencial del contagio. En un artículo reciente (https://octaviodiazgl.blogspot.com/2020/02/la-pandemia-que-viene.html)  estimaba que de no hacerse absolutamente nada, en teoría,  el virus podía infectar a toda la población de México en tan solo 24 semanas. Así son los fenómenos exponenciales.

    Ante estos acontecimientos tipo “Cisne Negro”, lo que hace la diferencia entre el éxito y el fracaso para enfrentarlos, es la capacidad de respuesta.  China tardó en reaccionar pero cuando lo hizo de manera drástica, pudo contener el contagio; Corea del Sur, Taiwán y Singapur son otros casos de éxito.

    Donde la reacción fue lenta y tardía, las consecuencias tienen ya tintes de tragedia. Tal es el caso de España, Italia y Estados Unidos. En el caso de México es muy pronto para saberlo, pero existen indicios preocupantes.

    Desafortunadamente la crisis toma a nuestro país en un mal momento. Se estaban tratando de implementar nuevos sistemas de adquisiciones para reducir la corrupción y ahorrar dinero, pero estos nuevos procesos han hecho más lento el reforzamiento del sistema de salud,  lo cual se ha traducido en carencia de medicinas e insumos con instalaciones insuficientes y en mal estado.  

   Los “Cisnes Negros” también pueden alterar el destino de las personas. Desde la manera como se elige una pareja o una trayectoria profesional,  hasta un accidente que trastoca la vida de las personas. No hay mucho que se pueda hacer al respecto,  excepto aprender de dichos acontecimientos y de cómo se les puede sacar el mejor provecho.

    Una vez que pase la pandemia, el gobierno deberá darle prioridad a reforzar el sistema de salud. Para superar la crisis económica se deberán implementar medidas de emergencia en forma de estímulos y transferencias directas a las empresas y a la población que vive de negocios informales, por lo que será necesario redirigir el gasto público.

   A nivel personal sería bueno poner en práctica el Carpe Diem (Aprovechar el presente)  porque la vida es frágil y no la tenemos para siempre. No apostarle a una vida en donde nuestros planes se construyen en base a extrapolar lo que sucedió en el pasado,  sino más bien, pensar que lo inesperado, también ocurre y prepararnos para ello.

   Sobre todo, aprender a cuidar la salud. Se ha visto que las personas con mayor riesgo ante estas enfermedades son las que tienen obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer y enfermedades cardiovasculares, respiratorias y autoinmunes, entre otras.

    Todas ellas, en su mayoría,  está en nuestra manos prevenirlas evitando:   una mala alimentación, la falta de ejercicio, el fumar, el estrés excesivo, etc. Es decir, se pueden evitar adoptando un estilo de vida más sano para estar menos expuestos a estos “Cisnes Negros” que no sabemos cuándo surgirán.

   Un “Cisne Negro” debe alertarnos de que las cosas no necesariamente serán siempre parecidas a cómo fueron antes. Estos acontecimientos son grandes rupturas en la vida de países y personas. Ojalá que esta pandemia sirva para cambiar lo que no funciona en la vida de nuestro país y en lo  personal. Lo improbable sucede con mayor frecuencia de lo que pensamos y debemos aprender a sacar provecho de ello.
________________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                     Twitter: @octaviodiazg


14 de marzo de 2020

HACE FALTA UNA CIA MEXICANA



Por: Octavio Díaz García de León.
                                   
     La idea: México no tiene un servicio de inteligencia dedicado a operar en el exterior. Los países con intereses geopolíticos y económicos globales, cuentan con uno que les permite recabar inteligencia acerca de lo que otras naciones amigas o adversarias piensan hacer y que pueden afectarle. Es tiempo de que México tenga un servicio de inteligencia externo que le permita favorecer sus intereses y proteger mejor a la nación.

    Entre  los servicios de inteligencia más famosos con que cuentan otros países se encuentra la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, el MI-6 de la Gran Bretaña y el Mossad de Israel. Pero muchos otros países también cuentan con servicios de inteligencia en el exterior muy activos y competentes. Por ejemplo, Cuba, Venezuela, Rusia, Alemania, Francia, China, Irán, etc.

   España tiene al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), gemelo del mexicano del mismo nombre, cuyas actividades están enfocadas a proteger al país de las amenazas a la seguridad nacional. Sin embargo, a semejanza del nuestro, opera principalmente dentro del país.

    México tiene diferentes servicios de inteligencia, además del CNI, que operan en el interior del país. Está la División de Inteligencia de la Policía Federal,  el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (CENAPI) y las unidades de inteligencia militar (https://octaviodiazgl.blogspot.com/2013/01/agencias-de-inteligencia-en-mexico.html).

    Quizá la amenaza del crimen organizado, el cual ya se ha convertido en una fuerza narco guerrillera, ha obligado a plantear que la lucha contra ellos ya no es un asunto de seguridad pública sino de seguridad nacional y por ello se ha incorporado al CNI a esta lucha, desincorporándolo de la Secretaría de Gobernación y adscribiéndolo a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

   Las amenazas a la seguridad nacional, normalmente provienen del exterior, aunque también de movimientos anti sistémicos de carácter ideológico, por ejemplo, guerrillas comunistas, o de grupos delincuenciales que disputan el gobierno de territorios tales como las narco guerrillas que hemos visto operar en Culiacán o en Celaya recientemente, utilizando tácticas militares, con alto poder de fuego y que cuentan con pequeños ejércitos.

   Para defenderse de amenazas a la seguridad nacional provenientes del exterior, los países cuentan no solo con ejércitos, fuerza aérea y armadas, sino que también tienen servicios de inteligencia que les ayudan a mitigar esas amenazas. Incluso en el caso de la CIA, esta ha ido reemplazando actividades que antes solo hacían los militares americanos, utilizando una fuerza aérea de aviones no tripulados.       ( https://www.amazon.com/s?k=confront+and+conceal&i=stripbooks-intl-ship&__mk_es_US=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&ref=nb_sb_noss_1 )

   Una agencia de inteligencia enfocada a identificar amenazas del exterior se dedica a   recabar información, transformarla en inteligencia y difundirla entre los tomadores de decisiones del gobierno para estar en posibilidades de contrarrestar acciones de otros países que afecten a su país. (https://www.amazon.com/-/es/Craft-Intelligence-Allen-W- Dulles/dp/8170493293/ref=tmm_hrd_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=1584201191&sr=1-1 )

   En México hace falta una agencia de inteligencia enfocada hacia el exterior. La defensa de los intereses estratégicos del país requiere de información privilegiada, la cual sirva para la toma de decisiones de más alto nivel.

   Por ejemplo, serviría para prever y evitar la toma de una de nuestras embajadas; para negociar en condiciones más ventajosas un tratado comercial; para evitar la llegada de inmigración no deseada y detener el tráfico ilegal de personas; para evitar la explotación ilícita de recursos nacionales por extranjeros; para evitar ciberataques provenientes del exterior y en general, prevenir y evitar medidas agresivas realizadas por otros países que pretendan dañar o sacar ventaja del nuestro.

   También se requieren funciones de contrainteligencia para evitar que agentes extranjeros actúen en México con el propósito de dañar nuestras instituciones, favorecer movimientos políticos que benefician a dichos países o acciones que sirvan para beneficiar a otro país en detrimento del nuestro.

   Una agencia de inteligencia requiere tener medidas de seguridad muy estrictas tales como comunicaciones encriptadas que sean muy difíciles de violar, controles de confianza para evitar infiltrados y asegurar la confiabilidad de sus integrantes; seguridad física de sus instalaciones; controles técnicos para evitar dispositivos de intervención de comunicaciones, etc.

   De no contarse con recursos para crear una agencia nueva, quizá se podría aprovechar la infraestructura de nuestro servicio exterior, transformando una parte de él, incorporándole todas las técnicas del ciclo de inteligencia; sistematizando la información en bases de datos y explotándolas mediante inteligencia artificial y minería de datos; creando una área de contrainteligencia y reforzando las medidas de seguridad para evitar la fuga de información.

   Quizás es tiempo de tener nuestro propio equivalente a la CIA o al MI-6 para que nuestra presencia en el concierto del mundo sea de carácter más estratégico, para defender los intereses nacionales y para poder influir en el entorno de nuestro país de una manera más efectiva.
________________________________________________________________
http://www.heraldo.mx/tag/todo-terreno/                         Twitter: @octaviodiazg