27 de enero de 2026

ESTADOS UNIDOS: ¿PODER LIMITADO O PRUDENCIA ESTRATÉGICA?

 

Por: Octavio Díaz García de León


El presidente Trump y su administración siguen causando asombro y controversia a nivel global.  La reciente captura y traslado del dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York para responder por cargos como narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, representa un hecho de enorme impacto político y geoestratégico.

 ¿Qué motivó la acción?

     Se ha debatido extensamente sobre las motivaciones de Washington para derrocar a Maduro. Sin embargo, no se trata de reestablecer un régimen democrático en dicho país, como lo esperaban los demócratas de América Latina. Por lo menos no en el corto plazo. La intervención puede ser para:  lograr el control del petróleo venezolano; reafirmar la influencia geopolítica de Estados Unidos en el continente americano (Doctrina “Donroe”);  limitar la presencia e influencia de países como China, Rusia e Irán en la región; y para quitar apoyos económicos y políticos a Cuba.

Operación limitada ante falta de apoyos

    Lo que sorprende es el carácter reducido de la intervención militar para capturar a Maduro. La acción estadounidense indica que no existe actualmente el respaldo interno suficiente en Estados Unidos para una invasión a gran escala, ni la capacidad militar para sostenerla, ni el apoyo internacional necesario. La memoria de invasiones a Corea, Vietnam, Irak y Afganistán, las cuales costaron enormes recursos y muchas vidas de soldados americanos, sigue pesando negativamente en la opinión pública estadounidense.

 Los aliados internos de Trump

     Ante estas limitaciones,  la intervención estadounidense habría requerido aliados con poder dentro del gobierno venezolano —incluido el alto mando militar— para facilitar la operación y evitar un conflicto prolongado. En este sentido, Trump encontró un aliado interno dispuesto a traicionar a Maduro, en la ahora presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez, como ya se ha revelado en los medios. Estas negociaciones fueron necesarias porque, aunque existe gran inconformidad con el régimen chavista entre los venezolanos, aparentemente la oposición no tiene todavía la capacidad de controlar al país.

 El petróleo como objetivo

     Uno de los objetivos estratégicos de Trump tras la captura de Maduro es reconstruir,  para beneficio de Estados Unidos, la capacidad de producción de petróleo venezolano, ya que ésta ha caído dramáticamente bajo el chavismo y requiere inversiones masivas para su recuperación, mismas que Trump quiere que realicen las empresas petroleras estadounidenses.  Sin embargo, los directivos de estas compañías han expresado que no podrán hacerlo pronto ante la persistente inestabilidad política y la falta de garantías jurídicas para sus inversiones.

 Implicaciones para México

     La captura de Maduro, ofrece un escenario de cómo podría ser la actuación de Estados Unidos hacia México. Por una parte, no se ve factible una invasión militar masiva a territorio mexicano: no existe apoyo político interno en Estados Unidos, ni una capacidad militar y logística que lo haga viable,  dados el tamaño poblacional,  la extensión geográfica y el contexto geopolítico de México.

     Por otra parte, podrían efectuarse operaciones militares “quirúrgicas” para capturar a líderes del narcotráfico o a funcionarios mexicanos coludidos con redes criminales. Estas acciones se inscribirían más en una lógica similar a la empleada en Venezuela y que no implican una ocupación territorial. Quizá Estados Unidos esté buscando aliados dentro de MORENA para un golpe así, aunque la presidenta Sheinbaum parece ser la mejor aliada de Trump, quien está accediendo a todas sus peticiones.

     De cualquier forma las presiones no cesarán dada la falta de certidumbre jurídica y estado de derecho derivada de la reforma al Poder Judicial en México, con la consecuente incertidumbre para inversionistas extranjeros, y para aceptar intervenciones militares en nuestro país que combatan eficazmente a los cárteles de la droga, ante la incapacidad de nuestras autoridades

     Por otra parte, Estados Unidos no ha manifestado interés en el petróleo mexicano, quizá porque el deterioro de Pemex, la disminución de reservas y la ausencia de exploración de nuevos campos petroleros, no le ofrecen atractivo. Además, Pemex, al estar quebrado, no tiene la capacidad de revertir este deterioro, ni es un socio confiable. Tampoco existen certeza jurídica ni políticas públicas que sean atractivas para la inversión extranjera.

 Que se puede esperar

     El caso de Venezuela demuestra que Estados Unidos posee la capacidad de usar su poder en México de manera “quirúrgica” y ya se observa un incremento de la presencia militar estadounidense, con la llegada de un avión militar a Toluca, la captura en México por parte del FBI de un delincuente canadiense asociado al Cártel de Sinaloa y la advertencia de las autoridades estadounidenses de posibles operaciones militares en espacio aéreo mexicano.

     El mejor escenario sería que estas intervenciones se hagan en coordinación con el gobierno de México, como se ha hecho hasta ahora --- aunque en el discurso se niegue --- porque de cualquier forma, con o sin anuencia de las autoridades mexicanas, ya se vio que Estados Unidos está dispuesto o ya lo hace, a actuar militarmente o  a través de sus agencias (CIA, DEA, FBI) en territorio mexicano.  

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